Lunes 24.02.2020
COFRADÍAS

GALERÍA FOTOGRÁFICA JUEVES SANTO: La primavera envuelve las estaciones de penitencia con una cálida sonrisa

De la mano de la primavera, ha amanecido sobre Córdoba con un sol fuerte y con fe como para señorear el cielo sin que nube alguna le perturbe. Y así ha sido durante toda la jornada. Un oasis de calma prolongada en mitad de una Semana de Pasión un tanto accidentada. Un remanso de paz con brisas y aromas primaverales que permiten engalanarse para la cita y pensar más en la preparación interna antes que en temer si el exterior va a resultar empapado. Por cierto que la temperatura, con máximas de 20 grados, han completado esta agradable sensación.

Y en este marco perfecto, las estaciones de penitencia ni siquiera han tenido que alzar con temor la vista para saber que se iban a traspasar con seguridad los umbrales de cada una de las sede acogidas por las sonrisas de sus fervorosos y pacientes fieles. Las dos primeras, la Caridad y la Sagrada Cena, con un sólo paso cada una, desde San Francisco y San Eulogio y la parroquia Beato Álvaro de Córdoba, respetivamente, a las 16.30 horas.

La Caridad, una de las hermandades con más solera de la ciudad, con su paso de negro solemne ornado de claveles y cirios rojos, en armonioso contraste de Universo y sangre, con Jesús ya crucificado y la Virgen a los pies de la cruz, y acompañado por la banda del Tercio del Gran Capitán 1º de La Legión, y por ello una de las que más expectativas genera en la ciudad. Y la Sagrada Cena, quizá una de las más estrictas de la Pasión cordobesa en la que mostrar el rostro durante la estación de penitencia es motivo de expulsión inmediata del cortejo, con su magnífico paso que representa "el mensaje de la solidaridad entre todos los seres humanos, el mensaje de servicio al prójimo, el mensaje de un Dios que por Amor se entregó como Cordero inocente en la cruz por todos los hombres, por sus seguidores y por sus verdugos", como señalaba la propia hermandad esta misma mañana en mensaje a los suyos, y acompañado por la agrupación musical Nuestro Padre Jesús de la Fe en su Sagrada Cena.

También el Cristo de Gracia salió de los Trinitarios a esa misma hora. Pero antes, durante toda la mañana, de 10.00 horas hasta el mediodía, el templo estuvo abierto a todos los fieles para que pudieran contemplar a sus anchas la imagen, que se presta mucho a fotografiarla en blanco y negro, con su característica larga melena caída hacia un costado con María la Virgen, San Juan y María Magdalena a sus pies, rodeados con el morado de las flores, para celebrar su particular Jueves de Gracia. Estuvo acompañado durante su estación de penitencia por su propia agrupación musical Santísimo Cristo de Gracia.

Las dos siguientes hermandades también coincidentes en horario de salida, las 17.20 horas, fueron el Nazareno y el Caído, desde el templo del mismo nombre y San Cayetano, respectivamente, con dos pasos cada una. El Nazareno, la primera en entrar en Carrera Oficial, con Nuestro Padre Jesús Nazareno a la cabeza, que ya el pasado 18 se mostró al barrio de San Lorenzo en solemne via crucis, seguido por María Santísima Nazarena, y con el silencio más absoluto como único acompañamiento, como corresponde a los momentos más duros de la muerte de Cristo. El Caído, a continuación en la Carrera Oficial, con la imagen del Señor en una de sus caídas por el peso del madero sobre los hombros, sostenido con la mirada de su Madre Doloroso que va detrás, y acompañados los dos pasos por la banda de cornetas y tambores de Nuestro Padre Jesús Caído y Nuestra Señora de la Fuensanta y la banda de música María Santísima de la Esperanza de Córdoba, para mostrar al mundo que por muchas veces que uno se precipite al suelo la fe vuelve a sostenernos. Y, al igual que el Nazareno, el Caído también se mostró a su barrio, San Marina, en via crucis el pasado día 18 como anticipo a lo que estaba hoy por venir.

Finalmente, las Angustias, la que más tarde sale y se recoge del Jueves Santo, salió a las 20.20 horas de su templo de San Agustín para mostrar una de las imágenes más emotivas de la Semana Santa con la Virgen acogiendo en su seno el cuerpo muerto de su hijo rodeada de iris morados, como le corresponde a un paso de misterio, y luciendo crespón negro al frente "por los que se fueron y nunca han dejado de estar a nuestro lado".

Pero también esa otra hermandad que está entre dos aguas y a caballo del Jueves Santo y el Viernes Santo, porque su salida de la Real Colegiata de San Hipólito transcurre en el instante en que se parten en dos ambas jornadas. La Buena Muerte y su silencio, que pudo acceder al interior de las naves catedralicias tras la retirada del altar con el Santísimo montado para las hermandades del Jueves Santo.

Fotos: Jesús Ruiz Jiménez y Cordoba Hoy

GALERÍA FOTOGRÁFICA JUEVES SANTO: La primavera envuelve las estaciones de penitencia con una cálida sonrisa